
Quedan un escaso mes para que entre la época de estío en nuestra parte del planeta, así que es hora de ir pensando en unas vacaciones en la costa para tomar el sol y descansar. Y uno de esos lugares es Málaga, ya que tiene una amplia variedad de playas que hoy vamos a conocer.
La primera playa que vamos a visitar es la de San Julián, más conocida como Guadalmar, una extensísima playa de arena gris (lo cual no es nada raro en las playas malagueñas). El oleaje de esta playa es moderado y, la verdad, no es demasiado frecuentada por bañistas, pero se está convirtiendo en una zona popular para los nudistas. Cabe destacar que está cerca del Aeropuerto de Málaga, así que, sin duda, es una buena opción.
Seguimos con las playas nudistas y hacemos un parón en las Playas de Maro, un sitio bastante alejado que permite que todo el mundo esté cómodo. Aquí podemos encontrar numerosas grutas escondidas donde también podemos ver mucha fauna y mucha flora, lo que es genial. Esto se debe a que está asentada en el Parque Natural de los Acantilados de Maro.
La Playa de Palo es la que sigue a las nudistas y lo primero que tengo que deciros es que es una playa urbana, vamos, que nos encontraremos a gente en ella durante todo el día, sobre todo a jóvenes. Al ser una playa que se encuentra en la ciudad tenemos sitios cercanos para hacer la compra, tiendas y restaurantes, así que es una buena opción. También tenemos el paseo marítimo donde encontraremos chiringuitos y pubs, así que la diversión está asegurada.
La última playa que vamos a conocer hoy es la Playa de Calahonda, que está más alejada que la Playa de Palo, donde podremos disfrutar de un fin de semana (o de un mes, como queráis) en una casita rural al lado de la playa o en uno de los grandes hoteles de playa. El lugar perfecto para desconectar de todo.
Y hasta aquí algunas de las playas que podemos visitar en Málaga que yo, sinceramente, os recomiendo.
Foto Vía Playaresorts